Fadiccra repudia ataque verbal del ministro de Defensa contra el diario cooperativo El Independiente

“Julio Martínez quiere desviar la atención, el problema es el desempleo”

La Federación Asociativa de Diarios y Comunicadores Cooperativos de la República Argentina expresa su total repudio a la descalificación lanzada públicamente por el ministro de Defensa de la Nación, Julio Martínez, contra el diario El Independiente de la Rioja, editado por Copegraf, cooperativa integrante de esta Federación, en la que hay ocupa la Presidencia a través del compañero Julio Delgado.
Desde Fadiccra queremos rechazar, por supuesto, el ataque a un medio de un alto funcionario nacional como Martínez, ahora precandidato a diputado nacional en la provincia de La Rioja, que lesiona el derecho a la libertad de expresión en tanto puede operar como un condicionante para el libre ejercicio de la prensa.
Pero no es esto -lamentablemente muy propio de nuestra actividad- lo que más llama la atención en este caso. En su embate contra El Independiente, Martínez lo calificó de “pedorro”, lo que da cuenta de una pobreza conceptual alarmante para un integrante de un Gabinete de ministros nacionales.
Es evidente que con su desagradable flatulencia verbal, Julio Martínez quiere desviar la atención del tema por el que se lo había consultado cuando la pronunció: desde una radio le estaban preguntando por la pérdida de puestos de trabajo en La Rioja como consecuencia directa del programa económico del gobierno nacional que integra, no sobre cómo le cae la lectura de un diario que hace honor a su nombre, en tanto solo responde a los intereses de sus trabajadores asociados a Copegraf y la comunidad riojana. El problema es el desempleo que azota a miles y miles de familias en todo el país.
Compañeros y compañeras de Copegraf: cuenten con nosotros para seguir juntos un camino en el que ustedes son pioneros, el de la construcción de medios autogestionados y comprometidos con el pueblo del que forman parte, mal que les pese a algunos supuestos defensores del diálogo, la tolerancia y el pluralismo, que cotidianamente mancillan esos valores.